lunes, 10 de octubre de 2011

Ardor


Una sólo se levanta a las 06:30 a.m. por cuestiones fisiológicas (por ejemplo, sed) o por que el madrugón sea preludio de un viaje; es que no me merece la pena quitarle un par de horitas al placer matutino de dormir (tengo que confesar que habitualmente dispongo de un estupendo horario de entrada a mí trabajo), pero hoy he tenido que levantarme a esta inadecuada hora por un motivo muy molesto: ardor de estómago, así como suena: ar-dor-de-es-tóoooo-ma-gooo. Y lo curioso es que no arde el estómago cuando dices que tienes ardor, sino que te atraviesa el esternón algo parecido a una daga, acerada y ácida, que se ceba una y otra vez hasta que acabas haciéndote profundas arrugas en el entrecejo.

Profundas arrugas en el entrecejo...

Qué curiosas las expresiones. Tantas veces la sintaxis nada tiene que ver con el asunto literal que convoca a las palabras, sin embargo nos entendemos de maravilla, qué será esto del lenguaje, qué lujo poder comunicarnos aunque a veces digan que sobran y con una sonrisa o una mirada sea más que suficiente; sí, eso también está muy bien y es muy cómplice y muy entrañable, sin embargo ahora mismo aunque sería precioso hablar de ello, no es el tema que me tiene de vigilia (ojalá, ojalá lo fuera).
A lo que iba, al ardor que me desvela, que venía yo a ver en la Wiki qué era exactamente y me he liado escribiendo este texto.
Anda, también se puede decir reflujo gastroesofágico.
Y tampoco es ardor, sino acidez.
Pues en mi pueblo se dice ardor, que es más gráfico y quema más.
Sigo.
¡Coño, el término médico es pirosis!
¿Ves? En mi pueblo tenían razón, es más acertado lo de pirosis.
Pirosis, pira, fuego.
Insisto, qué bien hilados están los idiomas. 
Un día oí por la radio que había cerca de 5.000 lenguas diferentes, alguna de ellas en peligro de extinción, qué pena. Las pequeñas tribus que van quedando son absorbidas por la modernidad, mira tú qué adelantos, destruir culturas ancestrales a cambio de qué… de prácticamente nada, de casi nada, de nada.
Sigo con la Wikipedia, aquí pongo el vínculo por si alguna vez más hiciera falta.

 Bien, ya me he enterado que esto se produce porque “Si el esfínter se relaja por alguna razón (como ocurre habitualmente al tragar), los contenidos del estómago, mezclados con ácido gástrico, pueden regresar al esófago” (sic).

Pues vale, pero me podían haber regresado por el día que una tiene más reflejos para combatir estás contrariedades y además puedo quejarme a gusto sin necesidad de estar a estas horas reprimiendo las ganas de decir algún taco en voz alta, que parece que no, pero alivia.
...
 (Los consejitos de la página consultada funconan, remite el fuego, estupendo. Aprovecho para volver a la cama y retomar el sueño).



7 comentarios:

Mafalda dijo...

Muy instructivo todo cuanto nos cuentas, lo de la pirosis y tus reflexiones sobre las lenguas. No deberían desaparecer, ¿verdad? Cuando mueren es porque hemos dejado de comunicarnos usándolas, porque hemos utilizado otra lengua para hacerlo. Con el tiempo, nadie las aprende porque nadie las habla. La muerte es segura. No sé si tu intención era esta, pero para mí hay una relación metafórica con el flujo y el reflujo del estómago al esófago, con la consecuencia de pirosis.
¡Qué gusto leerte, Ángela!
Un besote.

Ángela dijo...

Gracias, Mafalda, guapa. Pero qué cosas más preciosas dices.
He perdido todas las configuraciones, soy un perfecto desastre. Vuelva a empezar.
Estoy de baja y tanta ociosidad no es buena. Tengo que escribir y leer más.
Gracias otra vez, Mafalda. Por aquí ando. Beso*

Mafalda dijo...

No se merecen las gracias, se agradece lo de guapa, porque al ser un adjetivo inusual dirigido a mi persona, pues que quiere que te diga, me hace ilusión, jaja.
Me gusta menos eso de que estés de baja, espero que no sea nada demasiado serio y que pronto estés bien. Totamente de acuerdo en lo de escribir más; lo de leer me afecta menos, pero sí me encanta que escribas.
Un besote y ponte las pilas, con moderación, ¿eh?, no vaya a ser que se prolongue la baja por exceso de discurrir más de la cuenta.

rural dijo...

a mí me encantan las lenguas "de trapo" y creo que esas no morirán. Levantarse a tempranas horas nos permite ver unos magníficos amaneceres, entendidos en el más amplio sentido de la palabra (amanecer = despertar a la vida)y yo los he vuelto a ver. Enhorabuena por nuestro regreso al blog

Teresa, la de la ventana dijo...

Me ha hecho ilusión encontrarte de nuevo activa, Angelusa.

Ángela dijo...

Mafalda: juraría que hace un mes o así te envié un correo contándote.
Repito lo de gracias y lo de guapa. Y sí, ya casi estoy bien y ya casi me esty poniedo la pilas con moderación. Biquiño.

Qué agradables sorpresa, Rural. A mi también me gustan las lenguas de trapo, me encantan, sobre todo la de mi niña Ro, aunque ya se le va clareando, ¿hace que no la ves? ven a verme mañana tú y nos tomamos un café.

¡Teresa! Ei, esto si que es una gran sorpresa. Yo te leo, conste, pero es que llevo un par de añitos...

Que me voy a dormir. Soñad vosotras también. Besos.

Mafalda dijo...

Pues no he recibido ningún correo... ¡Se habrá evaporado en la red! Puedes reenviármelo si lo has guardado en enviados. Me hace ilusión.
Me alegra mucho saber que estás mejor.